Nuevas oleadas de invasiones: Vikingos, magiares y sarracenos
¿Te imaginas vivir pensando que el mundo se va a acabar? Eso es exactamente lo que sentían los europeos cuando estos tres pueblos empezaron sus ataques. La fragmentación del Imperio carolingio había dejado Europa dividida en muchos reinos pequeños que se peleaban entre sí, lo que los hacía muy débiles para defenderse.
Los vikingos (también llamados normandos) venían del norte, desde Escandinavia. No solo saqueaban ciudades, sino que también se quedaban a vivir en los territorios que conquistaban. Llegaron hasta las islas británicas, el norte de Francia y el sur de Italia con sus famosos barcos.
Los magiares o húngaros procedían de las estepas asiáticas y llegaron junto con otros pueblos eslavos. Estos nómadas acabaron fundando el reino de Hungría. Por último, los sarracenos eran musulmanes del norte de África que atacaban las costas del sur de Europa en busca de botín.
¿Sabías que...? La gente de la época pensaba que estos ataques eran un castigo divino y que anunciaban el fin del mundo en el año 1000. ¡Imagínate el pánico que tenían!