Los Reinos Germanos: Formación y Organización Política
Imagínate el mapa de Europa completamente diferente: entre los siglos V y VII, donde antes había un gran Imperio romano de Occidente, ahora aparecieron montones de reinos independientes. Fue como si Europa se hubiera convertido en un puzzle con muchas piezas diferentes.
Los primeros en llegar fueron los visigodos, ostrogodos, vándalos, burgundios, suevos y alanos, que se instalaron en la península ibérica y el norte de África. Después vinieron los francos, alamanes, anglos y sajones, que crearon reinos más duraderos. Por último, los lombardos se establecieron en Italia y los ávaros ocuparon las llanuras de Europa central.
En cuanto a la organización política, cada reino tenía su propio rey. Al principio, la nobleza elegía al monarca, pero poco a poco la monarquía se volvió hereditaria (de padres a hijos). Los reyes contaban con un consejo que los ayudaba a gobernar y a impartir justicia.
¡Dato curioso! Los germanos no tenían leyes escritas como nosotros. Se transmitían las normas de boca en boca, de padres a hijos, como si fueran historias familiares.
El poder se repartía entre diferentes figuras: los duques mandaban sobre los pueblos conquistados, mientras que los condes y obispos controlaban las ciudades. Era un sistema muy diferente al que conocemos hoy.