Los orígenes y organización del feudalismo
¿Te has preguntado qué pasaría si tu país no pudiera defenderte de invasiones extranjeras? Eso fue exactamente lo que ocurrió en Europa durante el siglo X. Tras la caída del Imperio Carolingio, los reyes no tenían recursos suficientes para proteger sus territorios de normandos, sarracenos y húngaros.
Los campesinos, desesperados por protección, acudieron a los nobles que tenían castillos y ejércitos. A cambio de esta protección, los campesinos se convirtieron en siervos y trabajaron las tierras de sus protectores. Este intercambio de protección por trabajo dio origen al feudalismo.
La organización feudal funcionaba como una pirámide. En la cima estaba el rey, seguido por la alta nobleza (duques y condes), luego la pequeña nobleza (barones e hidalgos), y finalmente los campesinos. El sistema se basaba en el vasallaje: el señor otorgaba tierras (feudos) a su vasallo, quien juraba fidelidad mediante una ceremonia de homenaje.
¡Dato curioso! El poder de los reyes medievales era limitado - necesitaban constantemente el apoyo de sus nobles para gobernar.




