Los Inicios de la Revolución Industrial
¿Sabías que todo empezó porque había más gente y más hambre? El crecimiento de la población fue clave: más personas significaba más consumidores, lo que empujó a inventar nuevas formas de producir más rápido.
La expansión de la agricultura fue fundamental. Los campesinos mejoraron las técnicas, cambiaron la ganadería y aumentaron la producción. Esto generó más dinero que se invirtió en industrias, pero también dejó sin trabajo a muchos campesinos que tuvieron que irse a las ciudades.
Apareció una nueva mentalidad económica liberal donde la clave era la inversión privada, la innovación y buscar beneficios. Los pequeños talleres artesanos desaparecieron y nacieron las fábricas con máquinas movidas por carbón mineral.
Gran Bretaña fue la primera porque tenía mano de obra, mercado amplio, carbón y mentalidad liberal. En 1769, James Watt creó la primera máquina de vapor que revolucionó todo. Los sectores pioneros fueron la industria textil (con algodón de las colonias) y la siderúrgica (producción de hierro para máquinas y ferrocarriles).
¡Dato curioso! Un obrero en fábrica podía hacer en una hora lo que un artesano tardaba un día entero.






