La Revolución Americana
Todo empezó con la tensión creciente entre las Trece Colonias norteamericanas y Gran Bretaña. Las colonias tenían economías diferenciadas: en el norte predominaba la agricultura y el comercio, mientras que el sur dependía de plantaciones de tabaco y azúcar. A pesar de su desarrollo, Gran Bretaña mantenía el monopolio comercial, dificultando el crecimiento económico de las colonias.
La situación empeoró entre 1764-1766 cuando el rey Jorge III impuso nuevas leyes y regulaciones fiscales. Las colonias respondieron con boicots a productos británicos. El punto de inflexión llegó en 1773 con la "rebelión del té", cuando el Parlamento británico otorgó el monopolio de venta de té a la Compañía Inglesa de las Indias mediante la Ley del Té.
En 1774 las colonias elaboraron una lista de agravios y comenzó el conflicto armado. Dos años después, en 1776, Thomas Jefferson redactó la Declaración de Derechos de Virginia, que establecía principios revolucionarios como la soberanía nacional, la separación de poderes y el sufragio. Ese mismo año se proclamó la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
💡 La "rebelión del té" fue un acto simbólico de resistencia donde los colonos arrojaron al mar cargamentos de té británico, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por la independencia americana.








