Imperialismo y Sistemas Políticos
Durante este periodo, Europa se dividió entre sistemas parlamentarios en Occidente (con voto universal masculino) y sistemas autocráticos en Centro y Este, como los imperios Austro-Húngaro, Ruso y Otomano. El panorama internacional estaba dominado por potencias como Reino Unido, que mantenía su supremacía comercial pero perdía terreno industrial frente a Alemania y Estados Unidos.
El equilibrio de poder se organizó mediante alianzas estratégicas. Primero, los Sistemas de Alianza de Bismarck intentaron aislar a Francia. Después, se formaron dos grandes bloques: la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia) y la Triple Entente (Francia, Rusia y Gran Bretaña).
La Segunda Revolución Industrial trajo nuevas fuentes de energía que revolucionaron la producción. El petróleo permitió mover motores con sus derivados, mientras la electricidad transformó la iluminación y eliminó la necesidad de situar las fábricas cerca de las fuentes energéticas.
💡 El fordismo, creado por Henry Ford, revolucionó la organización del trabajo mediante la cadena de montaje: cada trabajador realizaba una única tarea mientras el producto se movía en una cinta transportadora, permitiendo la producción en masa a precios más bajos.
































