La Crisis del Antiguo Régimen y los Orígenes de la Revolución
Imagina vivir en una sociedad donde tu futuro ya estaba decidido desde el nacimiento. En el Antiguo Régimen, la sociedad francesa se dividía en tres grupos rígidos: el clero, la nobleza y el Tercer Estado (que incluía desde campesinos hasta burgueses adinerados).
El problema era brutal: los nobles y el clero no pagaban impuestos, mientras que el Tercer Estado cargaba con toda la presión fiscal. En 1788, una crisis económica devastadora golpeó Francia con malas cosechas, inflación descontrolada y especulación de precios. Las calles se llenaron de disturbios cuando la gente ya no podía permitirse el pan básico.
Mientras tanto, las ideas ilustradas se extendían como la pólvora. Pensadores como Montesquieu (separación de poderes), Voltaire (libertad religiosa) y Rousseau (soberanía popular) cuestionaban todo el sistema. Sus ideas, junto con los ejemplos de Inglaterra y Estados Unidos, demostraban que existían alternativas al absolutismo.
💡 ¡Dato clave! La Revolución Americana (1776) y el sistema parlamentario inglés sirvieron como modelos para los revolucionarios franceses.











