El Poder de la Iglesia y los Campesinos
La Iglesia era una institución súper poderosa, no solo espiritualmente sino también económicamente. Su riqueza venía de feudos, donaciones y el diezmo (un impuesto que obligaba a los campesinos a entregar la décima parte de sus cosechas).
El clero se dividía en dos grupos principales. El clero secular (obispos y sacerdotes) vivía entre la gente común, mientras que el clero regular (monjes y monjas) vivía en monasterios siguiendo reglas estrictas como los votos de pobreza, castidad y obediencia.
Las Cruzadas fueron expediciones militares organizadas por el Papa para conquistar Tierra Santa. La primera fue a finales del siglo XI para reconquistar Jerusalén, y hubo ocho en total hasta finales del siglo XIII. Crearon órdenes militares famosas como los Templarios.
La mayoría de la población eran campesinos que vivían en la pobreza extrema. Los siervos no podían abandonar la tierra, mientras que los campesinos libres teóricamente podían irse, pero era casi imposible en la práctica. Cultivaban principalmente cereales, y en el Mediterráneo, vid y olivo.
Innovación medieval: La rotación de cultivos alternaba diferentes plantas con períodos de descanso (barbecho), aumentando la productividad.