La sociedad de clases
El siglo XIX español vio nacer una nueva sociedad basada en el dinero en lugar del nacimiento. Adiós a los estamentos del Antiguo Régimen y hola a las clases sociales que conocemos hoy.
La clase alta la formaban los nobles de siempre (que se adaptaron perfectamente al nuevo sistema) y la burguesía emergente. Los nobles perdieron privilegios pero mantuvieron sus tierras, mientras que los burgueses ganaron poder político y económico invirtiendo en industria y comercio.
La clase media era pequeñita pero importante: funcionarios, militares, profesionales liberales, artesanos y comerciantes medianos. Entre ellos estaban los que realmente empujaban las reformas liberales y el progreso del país.
La clase baja lo tenía muy duro. En el campo, los jornaleros sufrían salarios miserables y paro estacional. En las ciudades, los obreros industriales trabajaban jornadas brutales, ganaban poco y veían cómo explotaban hasta a los niños en las fábricas.
¡El nacimiento del movimiento obrero! Desde 1868 llegaron las ideas anarquistas y socialistas que organizarían la lucha de los trabajadores.
Los conflictos sociales empezaron pronto: destrozos de máquinas, huelgas y revueltas que el gobierno reprimía con dureza. En 1870 se creó la Federación Regional Española, conectada con la Primera Internacional, que marcaría el inicio del movimiento obrero organizado en España.