Transformaciones tras la Gran Guerra
La Primera Guerra Mundial cambió radicalmente la economía mundial. El liberalismo clásico fue sustituido por una mayor intervención estatal, necesaria durante el conflicto para racionar el consumo y planificar la producción. Tras la guerra, todos los países beligerantes quedaron en bancarrota, con los vencedores esperando pagar sus deudas con las reparaciones exigidas a los vencidos.
La hiperinflación de 1922-1923 destrozó la economía alemana, arruinando a los ahorradores mientras los deudores se beneficiaban al perder valor sus deudas. El panorama económico mundial también cambió: países como Estados Unidos, Argentina, Australia y Japón aprovecharon la guerra para hacerse un hueco en el mercado mundial, mientras que España, gracias a su neutralidad, experimentó un notable crecimiento industrial.
La pandemia de gripe de 1918-1919 se sumó al desastre, causando entre 50 y 100 millones de víctimas en todo el mundo. Originada probablemente en Asia, se extendió a través de las tropas estadounidenses destinadas a Francia, propagándose después por Europa y el resto del mundo. La censura gubernamental, que intentaba evitar el pánico, hizo que se la conociera erróneamente como "gripe española".
💡 ¿Sabías que la "gripe española" no se originó en España? Se llamó así porque España, al ser neutral en la guerra, fue uno de los pocos países que informó abiertamente sobre la epidemia mientras las naciones en guerra la censuraban.
La guerra acabó también con el prestigio de las clases dirigentes y dio paso a una sociedad de masas más igualitaria, donde las diferencias sociales se redujeron considerablemente, aunque las revueltas comunistas y anarquistas fueron aplastadas.
































