La Disgregación del Imperio Turco y el Inicio de la Gran Guerra
Imagínate el Imperio Otomano como un gigante enfermo que todos querían despedazar. A principios del siglo XX, este imperio estaba en declive total: débil militarmente, arruinado económicamente y perdiendo territorios por todas partes.
Los movimientos nacionalistas en los Balcanes (Grecia, Serbia, Rumanía y Bulgaria) querían independizarse y crear sus propios países. Mientras tanto, las grandes potencias europeas como Rusia, Austria e Italia se peleaban por controlar los pedazos del imperio que se iban cayendo.
En 1912 estalló la Guerra de los Balcanes cuando Serbia, Bulgaria, Grecia y Montenegro formaron la Liga Balcánica para luchar contra los otomanos. Rusia intervino para frenar a Austria, y las tensiones se dispararon por toda Europa.
¿Sabías que...? Las alianzas que Bismarck había creado para mantener la paz acabaron siendo las que convirtieron un conflicto local en una guerra mundial.









































