El inicio de la Edad Media: Los nuevos centros de poder
La fragmentación del Imperio romano marcó el comienzo de una nueva era en Europa. Imagínate el caos que debió suponer ver cómo uno de los imperios más poderosos de la historia se dividía en dos partes completamente diferentes.
En el año 395, el emperador Teodosio tuvo que tomar una decisión drástica: dividir el Imperio en dos para poder defenderlo mejor. El Imperio romano de Occidente mantuvo Roma como capital, pero estaba destinado a desaparecer. El Imperio romano de Oriente, con capital en Constantinopla, logró sobrevivir y se convirtió en el Imperio bizantino.
Esta división no fue solo política, sino que cambió completamente la cultura, la economía y la sociedad de estos territorios. Los conceptos clave que debes recordar son: fragmentación, expansión y transformación.
💡 Dato curioso: La civilización islámica medieval nos dejó inventos increíbles como la brújula, el astrolabio y avances en medicina que seguimos usando hoy.


































