El Antiguo Régimen: Un Mundo Desigual
Imagínate vivir en una época donde no todos tenían los mismos derechos solo por haber nacido en familias diferentes. El Antiguo Régimen era exactamente eso: un sistema donde el rey tenía poder absoluto y la sociedad se dividía en tres grupos muy desiguales.
La sociedad estamental funcionaba como una pirámide rígida. En la cima estaban la nobleza y el clero, que no pagaban impuestos y vivían con muchos privilegios. En la base se encontraba el pueblo llano - campesinos, artesanos y una pequeña burguesía - que cargaba con todos los impuestos y trabajos pesados.
La economía agraria dominaba completamente la vida diaria. Casi toda la población trabajaba en el campo usando técnicas muy básicas, dividiendo la tierra en tres partes para no agotarla. Los nobles y la iglesia eran dueños de las tierras, mientras los campesinos pagaban por poder cultivarlas.
Dato curioso: Si el clima era malo un año, la gente literalmente pasaba hambre porque no había reservas suficientes de comida.
Pero las cosas empezaron a cambiar. El crecimiento de la población, nuevos cultivos como la patata, el desarrollo de manufacturas y el comercio triangular entre Europa, América y África hicieron que la burguesía acumulara riqueza y poder, desafiando poco a poco este sistema desigual.