Sociedad y economía del Antiguo Régimen
La población europea creció durante el siglo XVIII gracias a una disminución de la mortalidad, aunque la natalidad seguía siendo alta. La sociedad se organizaba en estamentos rígidos divididos entre privilegiados y no privilegiados, donde tu posición dependía principalmente de tu nacimiento.
Los estamentos privilegiados incluían a la nobleza (dividida en alta y baja) y al clero (alto y bajo). Disfrutaban de ventajas como no pagar impuestos y poseer la mayoría de las tierras. El Tercer Estado englobaba al resto de la población: desde campesinos (que soportaban la mayor carga fiscal) hasta la burguesía (con dinero pero escaso poder político).
La agricultura y ganadería constituían las principales actividades económicas, con cultivos que dependían enormemente del clima. Cuando las cosechas fracasaban, los precios subían provocando hambrunas. La mayor parte de las tierras pertenecía a los privilegiados, quienes aplicaban sistemas como el mayorazgo (los nobles no podían dividir sus propiedades) y los bienes de manos muertas (tierras del clero).
💡 Las hambrunas eran frecuentes porque la agricultura de subsistencia dependía totalmente de factores climáticos. Una mala cosecha podía significar hambre para toda una región.







