Napoleón: El fin de la revolución y el inicio del imperio
Cuando el Directorio demostró ser ineficaz, la burguesía francesa buscó estabilidad en el ejército. Napoleón Bonaparte dio un golpe de Estado en 1799 y cambió para siempre la historia de Europa.
Napoleón estableció un gobierno autoritario pero mantuvo las conquistas revolucionarias fundamentales. Reorganizó Francia creando los departamentos, fundó los liceos públicos y promulgó códigos legales que confirmaban la igualdad ante la ley y el derecho de propiedad.
En 1804 se coronó emperador y comenzó la conquista de Europa. Su objetivo era crear un imperio con Francia como centro, extendiendo las ideas liberales pero bajo dominio francés. España fue invadida en 1808 y José Bonaparte se convirtió en rey.
El Imperio Napoleónico alcanzó su máxima extensión en 1812, pero las dificultades en España y una nueva coalición europea lo debilitaron. Tras la derrota de Waterloo en 1815, Napoleón fue derrotado definitivamente, pero las ideas revolucionarias ya habían transformado Europa para siempre.
Legado duradero: Los códigos napoleónicos influyeron en las leyes de muchos países, incluyendo España.