Los Pueblos Germánicos: Los Nuevos Protagonistas
Los romanos los llamaban "bárbaros", pero los pueblos germánicos eran sociedades organizadas con sus propias tradiciones. Vivían al norte y al este de las fronteras romanas, y había muchas tribus diferentes: godos, francos, vándalos, suevos y sajones.
Estos pueblos no sabían escribir, así que lo que conocemos de ellos viene de autores romanos. Se organizaban en tribus con asambleas para tomar decisiones importantes. Su economía era autosuficiente, basada principalmente en la ganadería, aunque también eran excelentes orfebres y metalúrgicos.
Al principio, los contactos fueron pacíficos. Roma incluso permitió que algunas tribus se asentaran como colonos y federados a cambio de soldados para defender las fronteras. Pero todo cambió cuando los hunos (un pueblo asiático) empezaron a empujar a las tribus germánicas hacia el sur.
¿Sabías que...? Los germánicos tenían una religión politeísta con dioses asociados a las fuerzas de la naturaleza. Su sociedad era jerárquica, con nobles dirigiendo las tribus.
A partir del año 376, las invasiones se intensificaron y durante un siglo entero, ambos imperios sufrieron ataques constantes de tribus buscando nuevos territorios.