La Fase Final y los Tratados de Paz
En 1917 comenzó la tercera fase de la guerra, marcada por condiciones cada vez más insostenibles. La vida en las trincheras era un infierno, y la retaguardia sufría hambre, epidemias y falta de suministros.
El triunfo de la Revolución Rusa sacó a Rusia del conflicto con el Tratado de Brest-Litovsk (1918), pero la entrada de Estados Unidos compensó esta pérdida para la Entente. Los contraataques aliados victoriosos llevaron a la abdicación del Kaiser Guillermo II y la proclamación de la República de Weimar.
El armisticio de noviembre de 1918 puso fin a las hostilidades, iniciando las negociaciones de paz. La Conferencia de París reunió a los "Cuatro Grandes" (Wilson, Lloyd George, Clemenceau y Orlando), donde se diseñaron los 14 puntos de Wilson.
La Paz de París incluyó cinco tratados devastadores para los vencidos: Versalles (Alemania), Saint-Germain (Austria), Trianon (Hungría), Sèvres (Turquía) y Neuilly (Bulgaria). El Tratado de Versalles fue especialmente duro, responsabilizando a Alemania de la guerra, imponiendo fuertes indemnizaciones y pérdidas territoriales como Alsacia y Lorena.
Importante: La dureza de estos tratados fue percibida como una humillación, especialmente por Alemania, sembrando las semillas de futuros conflictos.