La Ciudad Romana
¿Te has fijado en cómo están organizadas algunas ciudades españolas? Muchas siguen el modelo romano, y es que los romanos fueron unos auténticos maestros del urbanismo. La ciudad era el centro de todo: política, comercio, cultura y diversión.
La mayoría de ciudades romanas seguían un patrón súper ordenado. Dos calles principales se cruzaban en el centro: el cardo (de norte a sur) y el decumano (de este a oeste). En su intersección estaba el foro, la plaza principal donde se concentraban los edificios más importantes: gobierno, templos y comercios.
Los romanos amaban la simetría, todo lo contrario que los griegos. Si trazabas una línea por el centro, encontrabas edificios iguales a ambos lados. Las viviendas reflejaban las diferencias sociales: las familias ricas vivían en domus (casas unifamiliares) con patios interiores llamados impluvium para recoger agua de lluvia, mientras que la mayoría vivía en insulae, edificios de apartamentos con pésimas condiciones.
Dato curioso: Las familias adineradas tenían villas en el campo donde practicaban el "otium" (ocio cultivado), dedicándose a actividades culturales y al descanso.







