Los Pueblos Prerromanos de la Península Ibérica
La península ibérica, situada estratégicamente entre Europa y África, fue hogar de diversos pueblos prerromanos que dejaron una huella indeleble en nuestra historia. Los celtas e iberos fueron las principales civilizaciones que habitaron estas tierras, cada una con características distintivas que definieron su desarrollo.
Los celtas, procedentes de Europa central, se establecieron principalmente en el norte y oeste peninsular hacia el 1200 a.C. Organizados en tribus como los Galaicos, Astures, Cántabros y Lusitanos, desarrollaron una sociedad guerrera basada en la ganadería. Sus asentamientos, conocidos como castros, se caracterizaban por construcciones circulares y una importante metalurgia del hierro.
Definición: Los castros eran poblados fortificados típicos de la cultura celta, construidos generalmente en lugares elevados y protegidos por murallas.
Los íberos, por su parte, ocuparon principalmente la costa mediterránea y el sur peninsular. Desarrollaron una civilización más avanzada gracias al contacto con pueblos colonizadores. Su sociedad se basaba en la agricultura y el comercio, construyendo poblados en llanuras con casas rectangulares protegidas por murallas.











