La conquista musulmana y las primeras etapas
Todo cambió en el año 711 cuando las tropas de Tariq ibn Ziyad derrotaron al rey visigodo Don Rodrigo en la batalla de Guadalete. Esta victoria permitió que los musulmanes conquistaran casi toda la península en pocos años.
Al principio, Al-Andalus era solo una provincia más del gran imperio musulmán con sede en Damasco. Los gobernadores, llamados emires, tenían que obedecer al califa de Oriente y su trabajo era básicamente mantener el orden y cobrar impuestos.
Todo esto cambió en 756 cuando Abd al-Rahmán I, un príncipe que había escapado de una masacre en Damasco, llegó a la península y se proclamó emir independiente. Estableció su capital en Córdoba y comenzó a crear un estado propio, sin depender de nadie.
¡Dato curioso! Abd al-Rahmán I era conocido como "el Emigrado" porque tuvo que huir de Oriente para salvar su vida.





