Sistema Político: Del Rey Absoluto al Poder Dividido
Imagina un mundo donde una sola persona tiene TODO el poder. Eso era la monarquía absoluta del Antiguo Régimen, donde el rey controlaba las leyes, el gobierno y los tribunales. Los reyes creían que Dios les había dado ese poder divino.
Pero en Inglaterra algo cambió. Surgió el parlamentarismo inglés, donde el poder se dividía entre el rey y las cortes. Ya no era "todo para el rey", sino que había que compartir las decisiones.
Luego apareció el despotismo ilustrado con su lema famoso: "todo por el pueblo pero sin el pueblo". Los reyes seguían mandando, pero ahora querían hacer reformas "buenas" para sus súbditos. En España, Carlos III fue el ejemplo perfecto.
¡Dato clave! Tres pensadores cambiaron la historia: Montesquieu propuso dividir los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), Voltaire defendió el parlamentarismo, y Rousseau dijo que el poder real debía estar en manos del pueblo.






































