Las causas que encendieron la mecha
La Primera Guerra Mundial no surgió de la nada. Las tensiones económicas eran enormes: las potencias europeas peleaban por materias primas, fuentes de energía y mano de obra barata para sus industrias en crecimiento.
El crecimiento demográfico también fue clave. Europa pasó de 300 a 450 millones de habitantes entre 1870 y 1914, lo que disparó el paro y empujó a muchos a emigrar a las colonias. Más gente significaba más presión sobre los recursos.
Políticamente, las relaciones internacionales estaban al rojo vivo. Los países necesitaban controlar territorios estratégicos para demostrar su poder, creando un ambiente de constante rivalidad.
¿Sabías que...? El período entre 1870-1914 se llamó "Paz Armada" porque, aunque no había guerras abiertas, todas las potencias se preparaban militarmente para el conflicto que sabían que llegaría.






