Contexto histórico y situación sociolingüística
El primer tercio del siglo XX viene marcado por cambios sociales profundos que afectan al uso del gallego. La urbanización provoca que población rural gallegohablante se traslade a ciudades más castellanizadas, generando prejuicios lingüísticos. Las estructuras del Estado y los medios de comunicación, que solo funcionan en castellano, intensifican este proceso.
Sin embargo, también es una época de recuperación del gallego. Organizaciones nacionalistas como las Irmandades da Fala, el Seminario de Estudos Galegos y la Xeración Nós reivindican activamente el uso de la lengua gallega. El gallego gana espacio en la novela, el teatro, el ensayo y el periodismo, yendo más allá de su uso tradicional en poesía.
Durante este período, el 80% de la población hablaba gallego, aunque la lengua seguía perdiendo hablantes. El gallego permanecía marginado en la enseñanza, pero con la Segunda República (1930) el nacionalismo demanda la recuperación de los derechos lingüísticos.
¡Dato curioso! Las Irmandades da Fala defendían la igualdad de derechos entre hombre y mujer, una idea muy avanzada para la época.











