Leyes de Kepler y Gravitación Universal
Las leyes de Kepler son tres reglas que describen cómo se mueven los planetas y cualquier objeto que orbite por gravedad. La primera ley establece que las órbitas son elípticas con el Sol en uno de los focos (no círculos perfectos como muchos piensan).
La segunda ley es súper práctica: el área que barre el radio que une el Sol con el planeta es constante por unidad de tiempo. Esto significa que cuando un planeta está más cerca del Sol, va más rápido.
La tercera ley relaciona el tiempo que tarda un planeta en completar su órbita (período) con su distancia al Sol: los cuadrados de los períodos son proporcionales a los cubos de los semiejes mayores.
¡Dato curioso! Estas leyes no solo funcionan para planetas, también para satélites artificiales como el GPS de tu móvil.
La ley de gravitación universal de Newton explica el "por qué" detrás de Kepler: F = -GMm/r². Esta fuerza siempre es atractiva y actúa en la línea que une dos masas. Las fuerzas centrales como la gravedad tienen dirección radial desde un centro fijo y su valor solo depende de la distancia.
































