Reflexión de la Luz
¿Alguna vez te has preguntado por qué puedes verte en un espejo o en la superficie del agua? Todo se debe a la reflexión, uno de los comportamientos más importantes de la luz.
Cuando un rayo de luz llega a la superficie que separa dos materiales diferentes (como aire y agua), parte de esa luz "rebota" y vuelve al medio original pero en dirección opuesta. Es como cuando lanzas una pelota contra una pared y rebota hacia ti.
Las leyes de la reflexión son súper sencillas de recordar. Primera: el rayo que llega, el que rebota y una línea imaginaria perpendicular a la superficie (llamada normal) están todos en el mismo plano. Segunda: el ángulo de incidencia siempre es igual al ángulo de reflexión.
Truco para recordar: Si la luz llega formando 30° con la normal, rebotará exactamente a 30° también. ¡Matemáticamente perfecto!



