Fundamentos y Óxidos
Las valencias son la clave de todo: los elementos con valencia positiva forman cationes (iones positivos) y los de valencia negativa forman aniones (iones negativos). Es como un sistema de cargas que debe equilibrarse siempre.
Para las sustancias simples como O₂ (dioxígeno) u O₃ (trioxígeno), simplemente usas prefijos que indican el número de átomos. Los iones monoatómicos son aún más fáciles: Na⁺ es sodio , mientras que Cl⁻ es cloruro.
Los óxidos se forman combinando oxígeno con otro elemento. Los óxidos metálicos como Na₂O (óxido de sodio) y Fe₂O₃ (trióxido de dihierro) siguen tres sistemas de nomenclatura: prefijos multiplicadores, números romanos para indicar valencia, o números de carga.
💡 Truco clave: Los óxidos no metálicos como N₂O₅ (pentaóxido de dinitrógeno) solo se nombran con prefijos o números romanos, nunca con números de carga porque tienen enlaces covalentes.
Los peróxidos contienen el grupo O₂²⁻ y los hidruros metálicos combinan hidrógeno con metales, como NaH (hidruro de sodio).

































