Conceptos básicos de disoluciones
Las disoluciones son simplemente mezclas homogéneas donde una sustancia (el soluto) se disuelve en otra que está en mayor cantidad (el solvente). Es como cuando echas azúcar en el café: el azúcar es el soluto y el café es el solvente.
Lo más importante que debes entender es la concentración, que te dice cuánto soluto hay en una cantidad determinada de disolución. Hay tres formas básicas de expresarla usando porcentajes: masa/masa , volumen/volumen y masa/volumen . Cada una te da 100 gramos o 100 mL de disolución como referencia.
Para preparar una disolución correctamente, necesitas medir con precisión tanto el soluto como el solvente. La temperatura y la agitación pueden ayudar a que el proceso sea más rápido, pero recuerda que hay un límite: la solubilidad, que es la cantidad máxima que puedes disolver a una temperatura dada.
💡 Consejo: Siempre añade el soluto al solvente, nunca al revés, especialmente con ácidos.





