Hidróxidos: Los compuestos con OH⁻
Los hidróxidos son como el resultado de juntar un metal con el anión hidróxido (OH⁻). Piensa en ellos como si fuesen puzzles: las piezas tienen que encajar perfectamente para que las cargas se cancelen.
La clave está en que el número de iones OH⁻ siempre coincide con el número de oxidación del catión metálico. Si necesitas más de un OH⁻, los pones entre paréntesis con un subíndice.
Para nombrarlos tienes dos opciones súper fáciles: nomenclatura estequiométrica (dices cuántos OH⁻ hay) o nomenclatura de números de oxidación (indicas la carga del metal). Por ejemplo, Ca(OH)₂ puede ser "dihidróxido de calcio" o simplemente "hidróxido de calcio".
¡Truco! Cuando el metal tiene una sola carga posible, las dos nomenclaturas dan el mismo nombre.






