El ser humano y la psique en Platón
Platón, discípulo de Sócrates, construyó todo un sistema filosófico alrededor de su famosa teoría de las Ideas. Según esta teoría, además del mundo que vemos y tocamos, existe una dimensión de la realidad formada por entidades abstractas, eternas e inmateriales que son las esencias perfectas de las cosas visibles.
Platón distingue dos mundos: el mundo inteligible (donde están las Ideas perfectas, eternas e inmutables) y el mundo sensible (el que percibimos con los sentidos, que es imperfecto y cambiante). Las cosas que vemos son solo copias imperfectas de esas Ideas perfectas.
Para Platón, el ser humano está formado por dos elementos completamente independientes: un cuerpo mortal y un alma inmortal. El alma es nuestro verdadero yo, es inmaterial e inmortal, y su función principal es conocer el mundo de las Ideas. El cuerpo, en cambio, es como una cárcel temporal que genera apetitos y deseos, alejando al alma de su verdadero propósito.
La teoría platónica incluye la reencarnación: el alma ha existido antes en el mundo de las Ideas, pero ha "caído" al mundo material como castigo. Tras la muerte, deberá reencarnarse en otros cuerpos hasta completar su purificación. ¡Una vida dedicada al conocimiento puede acelerar este proceso!
💡 El mito del carro alado: Platón comparaba el alma con un carro tirado por dos caballos (uno dócil y otro rebelde) dirigido por un auriga. Representa nuestro constante conflicto interior entre razón, pasiones y apetitos.