El origen del pensamiento cosmológico
Los presocráticos no solo fueron filósofos anteriores a Sócrates, sino los primeros en preguntarse por la physis (naturaleza) desde una perspectiva racional. Su gran revolución fue dejar de lado las explicaciones míticas para buscar principios naturales que explicaran la realidad.
Su objetivo principal era encontrar el arjé, ese principio permanente que se mantiene bajo todos los cambios aparentes. En lugar de atribuir los fenómenos naturales a la voluntad de los dioses, comenzaron a pensar que las respuestas estaban en la propia naturaleza.
Los filósofos milesios fueron los primeros en esta búsqueda. Tales de Mileto, considerado el primer filósofo occidental, propuso que todo procedía del agua después de observar que todos los seres vivos la necesitan y que puede cambiar de estado.
Anaximandro fue más abstracto: su arjé era el apeiron (lo indeterminado), una materia sin forma específica. Anaxímenes, por su parte, eligió el aire como principio, explicando que por condensación se convertía en agua y tierra, y por rarefacción en fuego.
¡Dato curioso! Tales predijo un eclipse solar en el 585 a.C., demostrando que la razón podía explicar fenómenos que antes se atribuían a los dioses.