Parménides: el ser y la crítica de Jenófanes
Parménides hizo la pregunta más radical de todas: ¿qué significa decir que algo "es"? Su respuesta fue revolucionaria y perturbadora: solo ES lo que no cambia nunca. Todo lo que vemos cambiar constantemente, en realidad NO ES.
Su lógica era implacable: "Lo que es, es; y lo que no es, no es". Si algo cambia, significa que en un momento "es" de una forma y luego "no es" de esa forma. Pero como lo que no es no puede existir, el cambio es una ilusión de nuestros sentidos.
Esto creó la distinción radical entre verdad (lo que permanece y se puede pensar) y apariencia (lo que parece cambiar pero es solo opinión confusa). Esta división influenció enormemente el desarrollo posterior de la filosofía occidental.
Jenófanes, maestro de Parménides, había preparado el terreno con su crítica demoledora: ¿no es sospechoso que nuestros dioses tengan exactamente forma humana? Si las vacas pudieran dibujar, harían dioses con forma de vaca. Esta crítica al antropomorfismo enseñó a ser escéptico ante nuestras proyecciones.
Reflexión final: ¿Cuántas de nuestras "verdades" son solo proyecciones de lo que queremos creer?