El Método Socrático y la Ética
El método dialéctico de Sócrates tiene dos fases claramente diferenciadas. La ironía es la fase destructiva: mediante preguntas constantes, Sócrates eliminaba los prejuicios del interlocutor y le hacía reconocer su ignorancia. Una vez conseguido esto, comenzaba la mayéutica o fase constructiva, donde las preguntas continuadas ayudaban a descubrir las ideas correctas.
La ética socrática gira en torno a dos conceptos fundamentales: virtud (areté) y felicidad (eudaimonía). Para Sócrates, la virtud es lo que permite actuar de modo excelente, y dado que los seres humanos somos racionales, nuestra virtud específica está relacionada con el uso correcto de la razón.
La idea más revolucionaria de Sócrates es su intelectualismo moral: la virtud es conocimiento. Quien actúa virtuosamente lo hace porque sabe lo que está bien. Por el contrario, quien actúa mal lo hace por ignorancia, nunca voluntariamente. Esta teoría implica que el error moral debe tratarse con educación, no con castigo.
Sócrates vivió coherentemente con sus ideas. Prefirió morir antes que huir de Atenas, demostrando que consideraba mejor sufrir una injusticia que cometerla.
💪 Motivación: El intelectualismo moral socrático te enseña que el conocimiento verdadero te hace automáticamente una mejor persona. ¡Aprender es mejorar moralmente!