Del Mito al Logos: Cómo Nació la Filosofía
Antes de la filosofía, la gente explicaba el mundo a través de mitos. Para ellos, las fuerzas naturales eran dioses con personalidad propia que actuaban por capricho. Los rayos, terremotos o sequías dependían del humor de Zeus o Poseidón.
La mentalidad mítica tenía características muy claras: personificaba las fuerzas naturales, creía que todo dependía de la voluntad divina, y servía para establecer normas sociales. Los mitos eran etnocéntricos (cada pueblo tenía los suyos) y anónimos.
El logos cambió todo esto. Significaba usar la razón para explicar el mundo de manera impersonal y ordenada. Los griegos empezaron a pensar que detrás del caos aparente había un orden que se podía descubrir y explicar.
¡Dato curioso! Los griegos no tuvieron textos sagrados ni sacerdotes poderosos, lo que facilitó el pensamiento libre y la crítica racional.
Varios factores ayudaron a que naciera la filosofía en Grecia: su geografía montañosa los obligó a navegar y comerciar (conociendo otras culturas), su contacto con Oriente les dio conocimientos matemáticos, y su prosperidad económica permitió que algunos se dedicaran a pensar.





