La teoría de las ideas: el corazón del platonismo
Imagina que existe un mundo perfecto donde están todas las esencias puras de las cosas. Eso es precisamente el mundo inteligible de Platón, poblado por ideas o formas universales.
Las ideas platónicas tienen características muy específicas. Son la esencia misma de las cosas (la idea de belleza es la belleza pura), existen independientemente de nosotros y de los objetos particulares, y son eternas e inmutables. A diferencia de las cosas que vemos, que cambian constantemente, las ideas permanecen siempre iguales.
Estas ideas se organizan jerárquicamente, como una pirámide. En la cúspide está la Idea del Bien, seguida por ideas generales como el ser, luego las virtudes morales, después los objetos físicos, y finalmente los entes matemáticos.
Conexión con el mundo sensible: Los objetos que percibimos son solo copias imperfectas de las ideas. Es como si las cosas del mundo fueran sombras de la realidad perfecta.
Al final de su vida, Platón reconoció algunos problemas en su teoría. ¿Debe existir una idea para cada cosa, incluso las desagradables? ¿Cómo se relacionan exactamente las ideas con las cosas? A pesar de estas dudas, mantuvo su teoría porque sin ella no habría base para el conocimiento verdadero.