Falacias Lógicas: Los Trucos Argumentales que Debes Conocer
Las falacias lógicas son como trampas del pensamiento que utilizamos para encubrir cuando nuestros argumentos son débiles o directamente no existen. Lo importante es entender que un argumento puede estar mal construido independientemente de si su contenido es verdadero o falso.
La falacia ad hominem es cuando atacas a la persona en lugar de rebatir su argumento. Por ejemplo: "La teoría de Jean-Paul Sartre está equivocada porque él es un borracho y un drogadicto". ¿Ves el problema? Sus hábitos personales no tienen nada que ver con la validez de sus ideas.
La falacia ad populum apela a las mayorías para justificar algo. "Messi es el mejor porque todo el mundo lo dice" es un ejemplo típico. Que muchas personas crean algo no lo convierte automáticamente en verdad.
💡 Consejo clave: Reconocer estas falacias te ayudará tanto en debates como en exámenes de filosofía y lengua.
Otras falacias comunes incluyen la ad baculum (usar amenazas sutiles), ad verecundiam (apelar incorrectamente a la autoridad), ad ignorantiam (afirmar algo porque no se ha demostrado lo contrario), tu quoque (devolver la acusación), la causa falsa (confundir correlación con causalidad) y la falacia naturalista (justificar algo solo porque existe en la naturaleza).