Por qué la ciencia moderna apoya el emergentismo
La neurociencia actual nos está dando respuestas increíbles sobre cómo funciona nuestro cerebro. Aunque aún no lo entendemos completamente, ya sabemos que la actividad física y química del cerebro puede explicar la conciencia, los sentimientos y el pensamiento racional.
El segundo argumento es contundente: no hay evidencia científica de la existencia del alma. La teoría de la evolución de Darwin nos muestra que somos el resultado de millones de años de evolución, igual que otros animales. ¿Por qué tendríamos que ser diferentes?
Es cierto que creer en el alma es consolador porque responde a preguntas como "¿qué pasa después de la muerte?" o "¿de dónde venimos?". Pero que algo nos tranquilice no significa que sea verdad.
Reflexión importante: Como dijo Popper, "La ciencia será siempre una búsqueda, jamás un descubrimiento real. Es un viaje, nunca una llegada".
La postura emergentista parece la más acertada: nuestra mente surge del cerebro pero tiene características propias, sin necesidad de un plano espiritual separado. Solo hay una realidad: la material, pero es fascinantemente compleja.