La justicia según Platón
La pregunta fundamental que Platón aborda en "La República" es ¿qué es la justicia? Esta cuestión se analiza tanto a nivel individual como social, estableciendo una correlación entre ambos. Para Platón, la justicia consiste en "hacer lo propio de cada uno", es decir, que cada persona se ocupe de aquello para lo que está mejor dotada por naturaleza.
En el individuo, la justicia se representa mediante la imagen del carro alado: el auriga (alma racional) dirigiendo dos caballos (almas irascible y concupiscible). De forma paralela, en la polis ideal existen tres clases sociales que corresponden a las tres partes del alma: los gobernantes (alma racional, de oro), cuya virtud es la sabiduría; los guardianes (alma irascible, de plata), caracterizados por la valentía; y los artesanos (alma concupiscible, de bronce), que deben practicar la moderación.
Platón defiende el principio de especialización funcional: cada individuo debe desempeñar una única función, aquella para la que está más capacitado por naturaleza. La ciudad surge precisamente porque los individuos no pueden satisfacer por sí mismos todas sus necesidades, haciendo necesaria la colaboración social.
💡 El mito de la caverna refleja la misma idea: quien ha contemplado la verdad (el filósofo) debe guiar a los demás para que abandonen la ignorancia, justificando así que los sabios deban gobernar la ciudad.
































