Componentes del Balance: Activos, Pasivos y Patrimonio
El balance de situación se estructura en tres partes principales que siempre deben estar equilibradas. Los activos son todo lo que posee la empresa: desde el dinero en efectivo hasta los edificios y maquinaria.
Los activos se dividen según su duración. El activo no corriente incluye bienes que duran más de un año como edificios, terrenos o patentes. El activo corriente son elementos que se convertirán en dinero en menos de 12 meses: existencias, dinero en caja y lo que deben los clientes.
Por otro lado, los pasivos representan todas las deudas de la empresa. Se clasifican en pasivo no corriente (deudas a más de un año) y pasivo corriente (deudas a menos de un año). El patrimonio neto es la diferencia entre activos y pasivos, es decir, lo que realmente vale la empresa para sus propietarios.
Recuerda: La ecuación fundamental es Activos = Pasivos + Patrimonio Neto. ¡Siempre debe cuadrar!
































