Responsabilidad Social Corporativa y Emprendimiento Inclusivo
Las empresas del siglo XXI no pueden limitarse solo a ganar dinero. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) implica generar impactos positivos en tres ámbitos: económico (crear empleo y riqueza), social (relaciones justas con todos los stakeholders) y medioambiental (cuidar el planeta).
La RSC se conecta directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Las empresas responsables contribuyen a la igualdad de género, energías renovables y programas de ayuda social. Además, mejoran su imagen y pueden aumentar sus ventas.
El emprendimiento femenino enfrenta obstáculos como falta de financiación, estereotipos de género y desequilibrio laboral-familiar. Sin embargo, aporta ventajas enormes: mayor igualdad, nuevas perspectivas creativas y aprovechamiento del potencial de la mitad de la población.
💡 Dato importante: El emprendimiento inclusivo busca integrar a colectivos tradicionalmente excluidos: personas con discapacidad, migrantes, jóvenes en riesgo y desempleados de larga duración.