El dinero y las cuentas bancarias
El dinero no es más que un medio de cambio que todos aceptamos para pagar cosas. Lo curioso es que no tiene valor por sí mismo, sino que funciona por la confianza que tenemos en él - por eso se llama "dinero de confianza".
Cuando metes tu dinero en el banco, desaparece físicamente pero se convierte en dinero bancario. Los bancos actúan como intermediarios: recogen los ahorros de las familias y se los prestan a empresas y al sector público.
Tienes dos tipos principales de cuentas bancarias: las corrientes (para el día a día) y las de ahorro (que te dan intereses por guardar tu dinero). Las tarjetas son tu herramienta de pago: pueden ser de débito (usan el dinero de tu cuenta), de crédito (te dejan comprar aunque no tengas dinero) o monedero (solo gastas lo que has cargado).
¡Ojo! Las tarjetas de crédito pueden ser peligrosas si no controlas los gastos - al final del mes tendrás que pagar todo lo que hayas gastado.































