Clasificación de las Empresas
Clasificar las empresas es más fácil de lo que parece. Los expertos utilizan varios criterios para organizarlas: económico (ingresos), técnico (tecnología), patrimonial (bienes que poseen) y organizativo (trabajadores y estructura).
En España, lo más común es usar el número de trabajadores. Así tenemos: microempresas (hasta 10 trabajadores), pequeñas (hasta 50), medianas (hasta 250) y grandes (más de 250). También se considera el volumen de ventas: las microempresas facturan menos de 2 millones de euros al año.
Por sectores económicos, las empresas se dividen en tres grupos principales. El sector primario extrae materias primas (agricultura, ganadería, minería). El sector secundario las transforma, incluyendo industria y construcción. El sector terciario ofrece servicios comerciales o intangibles.
¡Dato curioso! Para ser considerada de una categoría específica, una empresa debe cumplir el criterio de trabajadores Y al menos uno más de los otros criterios.
Según su ámbito geográfico, van desde locales (tu panadería del barrio) hasta multinacionales como Repsol, pasando por regionales, nacionales e internacionales.




































