Solidificación y Velocidad de Enfriamiento
La velocidad de enfriamiento es crucial para las propiedades finales del material. Con enfriamiento lento, los átomos tienen tiempo de unirse a los núcleos originales, formando granos gruesos que puedes ver al microscopio. Con enfriamiento rápido, se crean muchos núcleos nuevos, resultando en granos pequeños.
Cuanto más pequeño es el grano, mejores son las propiedades: mayor resistencia, elasticidad, dureza y tenacidad. Sin embargo, el enfriamiento muy rápido puede crear grietas internas por las tensiones.
Para obtener granos pequeños sin defectos, se usa una técnica especial: enfriamiento lento mientras se agita bruscamente la masa fundida. Esto fragmenta los núcleos grandes y mejora las propiedades finales.
El hierro puro sufre transformaciones específicas al enfriarse: a 1538°C se forma hierro delta (BCC), a 1394°C se transforma en hierro gamma (FCC), y a 910°C se convierte en ferrita o hierro alfa.
💡 Analogía útil: Es como hacer helado. Si lo congelas muy rápido, se forman cristales pequeños (textura suave). Si lo haces lento, los cristales son grandes (textura áspera).