Procedimientos de Formación de Palabras
Crear palabras nuevas es como construir con piezas de LEGO: cada tipo de palabra tiene su propia "receta" que puedes seguir. Vamos a ver los cuatro tipos principales que necesitas conocer.
Las palabras simples son las más básicas: solo tienen una raíz (R) y a veces morfemas flexivos. Por ejemplo, "niño" es súper simple: solo tiene la raíz "niñ-". Son como los bloques básicos del idioma.
Las palabras derivadas se forman añadiendo prefijos o sufijos a una raíz. Puedes crear "prehistoria" (pre- + historia), "jardinero" (jardín + -ero), o "increíble" (in- + cre- + -ible). ¡Es como personalizar tus palabras!
Truco clave: MDP = morfema derivativo prefijo, MDS = morfema derivativo sufijo, MDI = morfema derivativo interfijo
Las palabras compuestas unen dos o más raíces, como "lavavajillas" (lava + vajillas). Las palabras parasintéticas combinan composición y derivación: "quinceañero" (quince + año + -ero) o "desnatado" (des- + nata + -do). Estas son las más complejas, pero siguiendo la fórmula son fáciles de identificar.



































