Los fundamentos de la lingüística y el signo lingüístico
Ferdinand de Saussure revolucionó el estudio del lenguaje y se considera el padre de la lingüística moderna. Su trabajo del 1916 convirtió el estudio de las lenguas en una verdadera ciencia.
La lingüística se divide en varias ramas según lo que estudian. La morfología analiza la forma de las palabras, la sintaxis su función en las oraciones, y la semántica su significado. Cada una tiene su importancia para entender cómo funciona el lenguaje.
El signo lingüístico tiene dos partes inseparables: el significante (lo que oyes o ves escrito) y el significado (la idea que se forma en tu mente). Por ejemplo, cuando escuchas "perro", el sonido es el significante y la imagen mental del animal es el significado.
Las palabras están formadas por unidades más pequeñas llamadas monemas. Estos se dividen en lexemas (la raíz que aporta el significado principal) y morfemas (que pueden ser prefijos, sufijos o indicar género, número y tiempo verbal).
¡Dato curioso! La relación entre significante y significado es arbitraria: no hay razón lógica por la que "mesa" se llame así y no de otra forma.




































