El Texto: Tu Herramienta de Comunicación Diaria
Cada vez que escribes un mensaje, una redacción o hablas con alguien, estás creando un texto. No es solo un montón de palabras juntas, sino una unidad completa de comunicación que funciona gracias a tres elementos clave.
La adecuación es como elegir la ropa adecuada para cada ocasión. Tu texto debe encajar perfectamente con la situación: no hablas igual con tu mejor amigo que en una entrevista de trabajo. Tiene que adaptarse al contexto, al registro lingüístico y al tipo de texto que estás creando.
La coherencia hace que todo tenga sentido. Imagínate un puzzle: cada pieza (cada idea) debe encajar con las demás para formar una imagen completa. Funciona en tres niveles: el texto completo debe tener una idea clara, cada parte debe conectar con la anterior y posterior, y ninguna frase puede contradecir lo que ya has dicho.
¡Truco! Si al leer tu texto en voz alta algo suena raro o fuera de lugar, probablemente le falta coherencia.
La cohesión es como el pegamento que une todas las piezas. Usa recursos como la repetición (sinónimos, antónimos), la sustitución (pronombres que reemplazan palabras anteriores) y los conectores que hacen visible las conexiones entre ideas.





