Clasificación y Monosacáridos
Los glúcidos se clasifican en dos grandes grupos: monosacáridos (las unidades más simples) y ósidos (formados por varios monosacáridos unidos). Es como si los monosacáridos fueran los ladrillos y los ósidos las construcciones que se hacen con ellos.
Los monosacáridos son azúcares simples que no se pueden descomponer más. Tienen propiedades físicas características: son sólidos blancos, de sabor dulce y se disuelven bien en agua. Lo más interesante es que presentan isomería espacial - imagínate que son como tus manos, tienen la misma estructura pero son imágenes especulares.
Esta isomería les da actividad óptica: pueden rotar la luz polarizada hacia la derecha (dextrógiros +) o hacia la izquierda (levógiros -). También se clasifican en configuración D o L según la posición del grupo -OH en el carbono más alejado del grupo funcional principal.
💡 Recuerda: Los monosacáridos tienen poder reductor, lo que significa que pueden oxidarse y ceder electrones. Esto es útil para detectarlos en el laboratorio con reactivos como el de Fehling.






