Generalidades del Sistema Óseo
Tu esqueleto es mucho más complejo de lo que imaginas. Se divide en dos partes principales: el esqueleto axial (columna, costillas, esternón y cabeza) que forma el "eje" de tu cuerpo, y el esqueleto apendicular (brazos y piernas) que te permite moverte.
Los huesos no solo te sostienen - tienen cuatro funciones clave: mecánica (soporte y movimiento), protección (de órganos vitales), metabólica (almacenan calcio y fósforo) y hematopoyética (fabrican células sanguíneas). Es como tener una fábrica, un almacén y un escudo protector todo en uno.
Según su forma, los huesos se clasifican en varios tipos. Los huesos largos como el húmero actúan como palancas para el movimiento, los huesos planos como la escápula protegen órganos, y los huesos cortos como las vértebras soportan mucho peso. También existen los huesos sesamoideos, pequeños pero importantes para mejorar el funcionamiento muscular.
Dato curioso: El cartílago epifisario (placa de crecimiento) desaparece alrededor de los 18 años. ¡Por eso dejas de crecer en altura!