¿Qué son los lípidos?
Los lípidos son como los rebeldes del mundo de las biomoléculas - están hechos principalmente de carbono, hidrógeno y oxígeno, pero tienen una personalidad muy especial. Lo que los hace únicos es que odian el agua (son hidrofóbicos) pero se llevan genial con disolventes como la acetona o el éter.
Imagínate aceite flotando sobre agua - eso pasa porque los lípidos son menos densos que el agua. Esta característica tan particular los convierte en perfectos para funciones como formar membranas celulares o almacenar energía.
La clasificación de los lípidos puede parecer un lío, pero es más fácil de lo que crees. Se dividen en dos grandes grupos: saponificables (que pueden formar jabones porque tienen ácidos grasos) e insaponificables (que no los tienen). Los saponificables incluyen las grasas típicas, mientras que los insaponificables incluyen cosas como el colesterol.
¡Ojo al dato! Los lípidos proporcionan 9,4 kcal por gramo - ¡más del doble que los carbohidratos! Por eso son el combustible de reserva favorito de tu cuerpo.











