La información genética: los ácidos nucleicos
Imagínate que tu cuerpo es como una fábrica súper avanzada donde cada célula sabe exactamente qué hacer. Esto es posible gracias a dos tipos de ácidos nucleicos: el ADN y el ARN.
El ADN (ácido desoxirribonucleico) es como el disco duro de tu ordenador, pero infinitamente más sofisticado. Guarda toda la información genética y puede duplicarse y transmitir instrucciones sobre qué proteínas fabricar en cada momento.
Los polinucleótidos son cadenas enormes formadas por unidades más pequeñas llamadas nucleótidos. Cada nucleótido tiene tres partes: una pentosa (azúcar de cinco carbonos), un grupo fosfato y una base nitrogenada. En el ADN, las bases son adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T).
¡Dato curioso! El ADN tiene forma de doble hélice, como una escalera de caracol retorcida. Las "escalones" se forman siempre entre bases complementarias: A con T, y G con C.











