Qué son los glúcidos y cómo se clasifican
¿Sabías que el azúcar y la madera tienen algo en común? Ambos son glúcidos, moléculas formadas principalmente por carbono, hidrógeno y oxígeno con la fórmula general Cn(H2O)n. Por esta razón también se les llama hidratos de carbono.
Químicamente, los glúcidos son polialcoholes (tienen varios grupos -OH) con un grupo carbonilo que puede ser aldehído o cetona. Esta estructura tan versátil les permite formar desde azúcares simples hasta estructuras complejas como el papel.
La clasificación es bastante lógica: tenemos las osas o monosacáridos (los más simples, como la glucosa), y los ósidos (más complejos, formados por varios monosacáridos unidos). Los ósidos se dividen en holósidos (solo monosacáridos) y heterósidos (monosacáridos + otras moléculas).
¡Ojo con esto! Los monosacáridos son como los ladrillos: no se pueden descomponer más, pero sirven para construir todos los demás carbohidratos.
Los monosacáridos son sólidos cristalinos, dulces al gusto y muy solubles en agua. Tienen entre 3 y 6 carbonos normalmente, no se hidrolizan, y presentan actividad óptica debido a sus carbonos asimétricos. Su poder reductor los hace muy reactivos.






